Puerto Ordaz.- “Ay Dios mío, tanto cuidar a mis hijos para que me los vengan a matar de esta manera”. Este era uno de los lamentos de la madre de dos jóvenes que fueron asesinados a una cuadra de su residencia ubicada en el sector El Tablazo del Core 8.
El hecho ocurrió a las diez de la mañana de ayer, en la manzana 101 del Core 8, cuando cuatro personas se encontraban conversando frente a una residencia sin imaginarse que dos de ellos resultarían heridos por dos motorizados que accionaron sus armas de fuego.
Dos de los presentes lograron escapar de las balas, pero dos hermanos fueron alcanzados por los proyectiles, específicamente en la cabeza. Uno de ellos, identificado como Moisés Manuel Zabadell Viña de 19 años de edad, falleció de manera instantánea; mientras que su familiar fue trasladado por los vecinos hasta el Centro de Diagnóstico Integral donde le prestaron los primeros auxilios.
Desafortunadamente para la familia Zabadell Viña la desgracia aumentó, pues, el adolescente de 17 años que respondía al nombre de Sergio Moisés murió a los pocos minutos de su ingreso al Hospital Uyapar de Puerto Ordaz, lugar a donde fue trasladado por paramédicos del 171.
Una prima de los infortunados, quien prefirió no identificarse, comentó que sus allegados y las otras dos personas eran tranquilos y que siempre trataban de evitar todo tipo de problemas, razón por la cual espera que el caso sea atendido y no quede sin resolverse.
En cuanto a Moisés Zabadell, se pudo conocer que había llegado la semana pasada de Guasipati, municipio Roscio, lugar donde estaba prestando su servicio militar, ya que era reservista del Ejército venezolano. Su hermano había dejado los estudios, pero decidió retomarlos, pues soñaba con ser un profesional.
Iniciaron las averiguaciones
Detectives del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas de Ciudad Guayana se encargaron de trasladar los cadáveres hasta la morgue ubicada en su sede e iniciaron las averiguaciones correspondientes al caso, a fin de dar con el paradero de los homicidas, ya que supuestamente son residentes del mismo sector. En la escena se hallaron nueve cartuchos calibre 9mm.