Londres.- El eterno Félix 'Supermán' Sánchez ganó en Londres su segundo oro olímpico en 400 metros, con 34 años, cuando parecía estar en el declinar de su carrera, después del triunfo en Atenas-2004, sorprendiendo a los favoritos y marcando el mejor tiempo del año.
Cuando todo anunciaba un duelo entre el puertorriqueño Javier Culson y el británico Dai Greene, apareció el dominicano y se hizo con la victoria con 47.63, mientras que el estadounidense Michael Tinsley ganó la plata (47.91), relegando a los favoritos a la tercera y cuarta posiciones.
Culson, que buscaba el primero oro olímpico para Puerto Rico, se tuvo que conformar con el bronce (48.10), lo que une a sus medallas de plata en los Mundiales de Berlín-2009 y Daegu-2011, mientras que Greene, campeón mundial hace un año, quedó cuarto (48.24), para decepción del público local.
"No tengo ni idea de cómo estará viviendo el pueblo dominicano esta victoria. Habrá una alegría gigantesca. Esperaban los títulos mundiales (en 2001 y en 2003), pero nadie esperaba esto", dijo Sánchez.
"Mucha gente decía que debía retirarme, pero todavía estoy aquí. Todos los dominicanos estarán celebrando ahora", añadió el ganador.
Por su parte, el campeón olímpico en Pekín-2008, el estadounidense Angelo Taylor, terminó en quinta posición.
'Superman' Sánchez, campeón del mundo en Edmonton-2001 y París-2003, además de plata en Osaka-2007, ya había anunciado sus intenciones en semifinales, donde había marcado la mejor marca del año (47.76), que pertenecía al puertorriqueño Javier Culson (47.78), que volvió a rebajar tres centésimas.
Con este triunfo, Sánchez se convierte en el campeón olímpico de más edad de la historia en 400 metros vallas. En el Mundial de Deagu-2011l, Sánchez fue cuarto y en los Panamericanos de Guadalajara-2011 se llevó el bronce.
El dominicano, que lleva un tatuaje de Supermán en su hombro y lleva escrita la palabra 'abuela' en sus zapatillas en homenaje a una persona a la que quería mucho. Su fallecimiento le fue comunicado antes del correr las series de los Juegos de Pekín-2008.
"Quería que ella se sintiera orgullosa y por eso llevo su nombre en mis zapatillas. El día que murió cuando yo estaba en Pekín se me rompió el corazón. Es por ello que llevo su fotografía en mi pecho, pegada al corazón", señaló.
Sánchez, nacido en Nueva York y que decidió correr para el país de sus padres, se arrodilló tras cruzar la línea de meta, llevándose las manos a la cara y sacó una foto de su abuela que tenía guardada en su camiseta y la besó.