Santa Elena de Uairén.- Algunos de los usuarios de la pasarela de El Guayabal aseguran que, antes de poner un pie sobre las láminas que constituyen el piso de la estructura, se encomiendan a Dios y aún más si es de noche por la oscuridad que predomina en el sector.
Se trata del puente peatonal que conecta a las barriadas más pobladas de la capital del Municipio Gran Sabana, El Guayabal, La Orquídea, Kewei I, II y los sectores aledaños, con el casco central, pasando sobre el río Uairén, la vía más usada por quienes se abstienen de tomar un taxi y de entrar o salir dando la vuelta por la Urbanización Cielo Azul.
Radán Cekota, ingeniero y vecino del lugar, desde hace alrededor de 40 años, relató que la pasarela se construyó, hace 15 a 17 años, utilizando las planchas y el chasis de un par de camiones, pero que hoy ese andamiaje se encuentra sumamente deteriorado.
Sin embargo, alertó sobre las condiciones del lecho fluvial. Contó que, en una oportunidad, el alcalde, Manuel de Jesús Vallés programó la instalación de un puente, pero los especialistas, al hacer el estudio de suelos, detectaron que la broca se había ido a 23 metros de profundidad.
“Tendría que hacerse un puente con pilotes muy profundos (…) yo diría que de poca capacidad, por donde pasen vehículos livianos y peatones”, dijo.
Demandan arreglos
Celine de Domínguez contó que, hace un par de años, cuando cursaba estudios en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), utilizaba la pasarela para regresar a casa de noche. “Yo decía: Oh señor cúbreme con tu manto divino”. Pues se rumoraba que en el sitio ocurrían atracos y violaciones.
En horas de la mañana de ayer, las luminarias ubicadas en los márgenes de la estructura permanecían encendidas. Sin embargo, Mari Rojas dijo que emplea ese atajo para volver a su hogar, junto a su marido y sus hijos en horas de la noche, “y eso es total oscuridad”.
Francisco José Peña corroboró que “de noche le falta luz y creo que hay que mejorar el primer tramo que se está cayendo”, dijo señalando el segmento inicial del entramado de camino al centro del pueblo en donde las chapas de metal lucen levantadas y las vigas horizontales hundidas.
A Rosalba Sánchez, una de las vecinas más cercanas, le parece que lo más grave es el tránsito de motos sobre el paso peatonal “porque las bicicletas no pesan tanto y de noche pasa un gentío y se ponen a brincar ahí”, evaluó. “En cualquier momento el tubo de agua que pasa por el lado se puede romper”, advirtió.
Además, Sanchez llamó a Corpoelec a revisar el alumbrado. Ella tiene en sus manos los bombillos que le donó la Alcaldía, pero “en Eleoriente me dijeron que venían a ver la fotocélula y no han venido”. Según ella, al pasar el puente hay cuadra y media, “hasta la panadería”, sin alumbrado.
“Nos caemos de boca cada vez que pasamos por esta pasarela ¡Hasta cuándo Dios mío! Todos los que vivimos en estos barrios y yo, desde Kewei hasta Los Pinos porque nos la tenemos que calar y pasar por aquí. Ojalá y a nosotros se nos hiciera realidad este milagro”, expresó Yenny Moreno con respecto al paso y a la posibilidad de que las instituciones competentes materialicen las mejoras.
Una promesa electoral
Según Rosalba Sánchez, vecina de El Guayabal, en su comunidad se dice que, antes de las elecciones, la Alcaldía va a hacer el puente en el sitio en donde ahora está la pasarela. La semana pasada, el Comando Venezuela convocó a una caminata en apoyo al candidato Andrés Velásquez. Invitaron reunirse en este paso, con el objetivo de consolidar la realización de la obra como principal promesa del aspirante a la Gobernación. Sin embargo, Velásquez canceló temporalmente su visita a Santa Elena.