Los médicos diagnosticaron que el menor sufrió traumatismo craneoencefálico
INDIRA ZAMORA /FLOR B. SAN LUIS Foto: Indira Zamora/Luis Tovar
Upata.- La imprudencia o el descuido cobraron una vida inocente. Ayer en horas de la mañana, el pequeño Kleine Emilio Hurtado Ramírez, de cuatro años de edad, rodó por las escaleras eléctricas de una reconocida tienda en Upata.
La tristeza abrigó por varios minutos el establecimiento en que se originó el lamentable suceso, muchas caras se vieron entre sí, un aire de asombro se paseó por el lugar. Clientes que se convirtieron en testigos murmuraban lo ocurrido, otros sin recelo alguno vociferaban que lo presenciado es el resultado de aquellas madres que salen a la calle y olvidan parte de sus obligaciones, “las madres deben estar pendientes de sus niños, ya que la mayoría son intranquilos”, expresó una dama que prefirió omitir su identidad.
La madre del niño, Kathertin Ramírez de 22 años, tenía sólo dos hijos de los cuales Kleine era el mayor, está residenciada en la calle 2 del sector de Hipódromo Sur en Upata y este fatídico domingo se dispuso a realizar algunas compras en compañía de su pequeño, pasadas las diez de la mañana; lo que no imaginó es que una negligencia truncaría una vida que apenas comenzaba.
Al parecer ella estaba en el primer piso, mientras el pequeño Kleine se entretuvo jugando y de un momento a otro, inesperadamente, llegó hasta las escaleras automáticas, tocó las barandas y acto seguido rodó, cayendo así en la planta baja del local.
Rápidamente lo ocurrido acaparó la atención de los presentes, la madre corrió a socorrerlo al tiempo que varias personas se mostraron dispuestas a auxiliar a la víctima, al instante lo trasladaron hasta el hospital Gervasio Vera Custodio con la esperanza de que el niño reaccionara, al llegar al centro asistencial se supo que Kleine Hurtado había ingresado sin signos vitales.
Llamado
Los uniformados que arribaron al lugar resaltaron que los galenos de turno debían realizar el informe médico preliminar, el cual una vez concluido reveló el diagnóstico a los familiares; el infante presentó traumatismo craneoencefálico severo que le causó la muerte casi de manera inmediata.
Minutos más tarde se informó a los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), quienes acudieron al nosocomio para realizar el levantamiento del cuerpo y posteriormente a efectuarle la necropsia de rigor hasta la sede principal, ubicada en Ciudad Guayana.
Cabe destacar que en los trámites del caso también estuvieron presentes funcionarios de la Policía del estado Bolívar.
Con lo ocurrido, propietarios de los comercios y almacenes adyacentes a la tienda quisieron hacer un llamado a padres, madres y representantes de lo más pequeños, quienes en ocasiones se trasladan a comerciales o centros y no prestan la debida atención a los niños. Una caída puede ser mortal o en su defecto puede dejar marcas imborrables.
Por otro lado, personas que estuvieron presentes en el lugar del suceso manifestaron que los dueños de los establecimientos deben tomar medidas de seguridad que resguarden la vida de los más pequeños.
Incidentes
Cabe destacar que aunque existen normas para utilizar correctamente la escalera eléctrica, muchos usuarios hacen caso omiso a las mismas y luego pagan caro la omisión. Casos similares ocurren con frecuencia, lo que puede parecer una travesura se convierte en tragedia, un olvido o un despiste luego se convierte en una irresponsabilidad humana. Un hecho parecido ocurrió hace un tiempo en un centro comercial de Puerto Ordaz, una niña perdió sus dedos tras deslizarse por las escaleras eléctricas del sitio.