Ciudad Guayana.- Llevaban a su hija a clases de música y fueron ultimados delante de la pequeña. Alcides Vargas Abache (22) y Rosana Herrera (25) salieron de la urbanización Caura, en El Guamo, sin sospechar que eran perseguidos por sus homicidas.
Tres versiones se manejan en torno a este hecho, pero lo cierto es que el ensañamiento en contra de las víctimas fue evidente.
Más de 15 disparos se escucharon por la zona. Muchos de ellos se pudieron ver en la carrocería del Getz color blanco, placa AA-049JH
El doble homicidio ocurrió poco menos de la una de la tarde. Sin embargo, ambos murieron entre las 3:30 pm y 4:30 pm. Él fue trasladado al Hospital Uyapar, mientras que ella fue recluida en la Clínica Unare. La niña de seis años, quien iba en el asiento trasero, milagrosamente salió ilesa.
Fuentes policiales presumen que todo fue producto de una venganza o ajuste de cuentas, ya que aparentemente los sujetos le dieron la voz de alto a Vargas y le decían que recordara que ya estaba muerto.
Acto seguido, comenzaron a disparar sus armas largas y cortas. Allí, la infante se bajó corriendo del vehículo e inmediatamente se metió a una casa dentro del conjunto residencial.
Mientras tanto, su padre en su intento de darse a la fuga, presionó el acelerador y dirigió el Getz blanco hacia un terreno que está al frente del urbanismo, pasando por encima de dos islas. El antiguo club Fesilven queda a escasos metros del sitio del suceso.
Una vez allí no pudo hacer nada más, los hombres continuaron disparando para luego marcharse como si nada. La tarea ya estaba finalizada.
Versiones
Algunos testigos aseguraron que se trataba de cuatro sujetos a bordo de un Corolla color marrón quienes esperaron en la entrada del garaje y cuando Alcides regresaba de la casa de Rosana (estudiante de la UNEG), fue interceptado.
Otros refirieron que eran dos motorizados encapuchados y hubo quienes indicaron que los culpables andaban a pie.
Como sea, dejaron huérfana a una chiquilla que solamente quería ir a recibir sus clases sin imaginar que las primeras tonadas que escucharía la tarde de ayer sería el nefasto sonido de los proyectiles dirigidos hacia la humanidad de sus padres. Un recuerdo que será muy difícil de borrar, empañado por la sangre y toda la violencia que presenció a tan corta edad.
Alcides Vargas Abache fue herido mortalmente en el hombro izquierdo, mano izquierda, cabeza y otras partes del cuerpo. Por su parte, Rosana Herrera tenía impactos de bala en el área abdominal y la pierna derecha. Ambos fueron trasladados por ambulancias del Servicio de Emergencia 1-7-1.
Aunque no vivían juntos, mantenían una buena relación y no era la primera vez que el muchacho la buscaba en la calle Auyantepui. Pese a ello, supuestamente la víctima estaba metida en varios problemas y por eso la relación no prosperó.
Hermano de “El Tane”
El hoy occiso presuntamente se dedicaba a robar personas que salen con fuertes sumas de dinero de las entidades bancarias. Dicen que él era el encargado de lanzar el “pitazo” para que sus compañeros terminaran de cometer la fechoría.
Este 23 de junio, su hermano Alexander Elías Vargas Abache, alias “El Tane”, cumple un año de fallecido.
En 2011, las noticias dieron cuenta de un presunto enfrentamiento que tuvo con funcionarios de la Policía Municipal de Caroní. Recibió varios disparos en la región abdominal y el tórax.
Al igual que Alcides, su cadáver debió ser retirado de la morgue del Uyapar. Amarga experiencia que han sufrido sus familiares ya en tres oportunidades, pues hace 9 años, aproximadamente, enterraron al primero de los hermanos que falleciera de forma violenta. Adrián, Alexander y Alcides eran conocidos en Las Colinas de Unare como muchachos “mala conducta”, a pesar de la educación y los valores que intentaron impartirles sus progenitores.
El cuerpo detectivesco del Cicpc estuvo ayer recolectando información y realizando las experticias de rigor, para tratar de esclarecer este doble asesinato.
Problema de bandas
Extraoficialmente se conoció que la banda formada por “El Tane” en Las Colinas de Unare siempre tuvo roces con “Los Boquitas”, sujetos pertenecientes a otro grupo delictivo que opera en el sector. Por tal motivo, autoridades no descartan la hipótesis de que Alcides Vargas haya muerto a causa de una guerra de poder por el control de la zona.